jueves, 28 de febrero de 2013

Dimes y diretes

 COLUMNA


Opiniones encontradas siguen surgiendo en la escena política nacional e internacional, con respecto a la salud del mandatario venezolano Hugo Chávez. Semanas atrás, Panamá destituía a su embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Guillermo Cochez, tras su polémica intervención al cuestionar la democracia venezolana. El vicepresidente de la República, Nicolás Maduro, agradeció que el Gobierno panameño saliera "muy rápidamente" e indicó que el presidente de ese país, Ricardo Martinelli, y su ministro de Exteriores, Rómulo Roux, en privado conversaron con el canciller, Elías Jaua. En esta oportunidad Cochez, quien ha sido señalado de ser un tarifado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, en inglés), declaró en horas de la tarde de este miércoles al canal colombiano NTN24, que “Chávez fue desconectado hace cuatro días de los aparatos que lo mantenían con vida”. Las complicaciones surgidas como consecuencia de la infección respiratoria han sido confirmadas por parte de los voceros oficiales, a lo que además agregan, el presidente ha sostenidos reuniones de hasta cinco horas para dar instrucciones en relación a temas económicos. Sin embargo, el ahora ex embajador de Panamá ante la OEA asegura que el gobierno nacional constantemente difunde falsas informaciones sobre el presidente Chávez. El político panameño afirma que desde el 30 de diciembre de 2012  a Hugo Chávez se le declaró muerte cerebral en Cuba. Y retó al gobierno venezolano a desmentirle, y que muestren al presidente Chávez. 

Candidato Único
Ante un posible llamado a elecciones presidenciales anticipadas, el Gobierno y la Oposición sugieren esperar lo inevitable. Reuniones por aquí, reuniones por allá, lo cierto es que, dichos encuentros han surgido para discutir la estrategia electoral que seguirá la MUD en las inminentes elecciones presidenciales. A principios de enero, la Comisión de Estrategia entregó a la cúpula de la MUD un documento en el que enumeró las razones que ocasionaron la derrota en las presidenciales del pasado 7 de octubre: la ausencia de un marco ideológico y un proyecto de gestión para enfrentar al chavismo, el pobre desempeño de sus diputados en la Asamblea Nacional, la inacción para combatir el clima de opinión construido durante la era Chávez, que reniega del pasado republicano de Venezuela, y el sectarismo con el que fue conducida la pasada campaña presidencial por el entorno de Henrique Capriles. Algunos analistas han adelantado que mientras la oposición se toma su tiempo para decidir cuándo anunciará a su representante, el vicepresidente Nicolás Maduro se presentará en estas elecciones como el ungido por Chávez para completar su inconclusa obra.

Gas del bueno
Plomo, “gas del bueno” y hasta perdigonazos, fue lo que recibieron un grupo de estudiantes de diferentes casas de estudio quienes esta semana protestaron a las puertas de la Magistratura del Tribunal Supremo de Justicia para exigir que se determine si el presidente Hugo Chávez podrá continuar su mandato. Dichas acciones originaron la alianza de 15 universidades entre públicas, privadas, autónomas y experimentales más importantes del país, para crear la Federación Nacional de Estudiantes, la cual será un órgano de coordinación y acción estudiantil.




José M. Ladera
@JosephLadera

martes, 26 de febrero de 2013

Socialismo Criollo


OPINIÓN



     El Socialismo del Siglo XXI se ha vendido como algo inédito, de origen venezolano. Una especie de nuevo socialismo basado en el bien común, la producción social y la participación directa, que según afirman, no es más que una democracia sin intermediarios. Ante los ojos de la opinión pública nacional e internacional, ha representado la bandera de la administración del Presidente Hugo Chávez. Una bandera ideológica que a diferencia de muchas otras utilizadas en la historia de naciones democráticas de Europa y Norteamérica, se va construyendo en la medida en que se van presentando elementos problemáticos.
     El sociólogo y analísta político alemán, Heinz Dieterich Steffan, conocido por sus posiciones de izquierda es el responsable de traer a escena, el término del Socialismo del Siglo XXI, en el año 1996. El cual tomó difusión mundial al ser mencionado por el presidente Hugo Chávez en 2005, durante el V Foro Social Mundial. Esta forma de organización colectiva, tiene sus raíces en las ideas y preceptos del marxismo de Karl Marx. Según Dieterich, este “nuevo Socialismo” profundiza la teoría marxista y la actualiza en el mundo de hoy, incorporando los avances del conocimiento y las experiencias de los intentos socialistas, develando sus limitaciones.
     Una de las particularidades que pueden observarse en la construcción del socialismo del siglo XXI venezolano ha sido el funcionamiento y hasta la intensificación de una visión institucional del Estado como una estructura ampliamente influenciada por las relaciones de dependencia económica financiera con el mercado petrolero internacional y con la distribución de las rentas de la comercialización del petróleo en la sociedad venezolana, y, en el caso de Hugo Chávez, en países geopolíticamente claves del continente, especialmente del Caribe y del Sur de América. Su influencia con el resurgir de la izquierda pretende distanciarse de los esquemas y errores del modelo eurosoviético, a partir de una nueva concepción genuinamente americana. En consecuencia una de las proyecciones democráticas, popular y antiimperialista en el poder, es el proceso revolucionario liderado por Chávez.
     Sin embargo, en la práctica, ese modelo comunista ha demostrado ser una utopía, no solamente en Cuba, sino también en Venezuela donde su fracaso es evidente. La notable dependencia del funcionamiento de la administración pública nacional de la economía petrolera ha permitido, tras el alza casi continuada de los precios del petróleo experimentada desde principios del año 2001, la creación de unas instituciones estatales que en un primer momento se pensó serían reducidas en su tamaño y que, tras los eventos de Abril de 2002 se han expendido y siguen expandiendo en el presente, al tiempo que se crea y se permite un paralelismo institucional, encargado de manejar las políticas denominadas misiones del gobierno nacional.
     La realidad es que los pobres siguen siendo pobres y la sociedad venezolana en general vive en una inseguridad permanente, la nación ha sido saqueada, su infraestructura arruinada. En doce años de "desgobierno" el país ha recibido, gracias al aumento del precio del petróleo, más de un billón de dólares. Si a ello se le agrega el financiamiento de la actividad política, la decadencia de las condiciones de competencia y la demagogia discursiva del Presidente Chávez, entenderemos por qué en 12 años de “proceso” el país se encuentra estancado en un vulgar retraso social.